El inquilino no puede realizar obras ni modificaciones en la vivienda arrendada si no tiene autorización del propietario. Puede pintar, colgar cuadros o muebles, pero al finalizar el contrato debe reparar los desperfectos.
El inquilino no puede realizar obras ni modificaciones en la vivienda arrendada si no tiene autorización del propietario. Puede pintar, colgar cuadros o muebles, pero al finalizar el contrato debe reparar los desperfectos.